Escribir un libro en Panamá es posible. Publicarlo, casi imposible: imprimir es difícil y carísimo, Amazon queda lejos y las plataformas extranjeras no hablan nuestro idioma — ni aceptan Yappy. Letras del Istmo existe para cambiar eso: una vitrina digital donde los autores panameños publican sin burocracia, venden sin intermediarios y cobran en su propio país. Tú escribes. Nosotros nos encargamos del resto.
Imprimir un libro en Panamá es complicado y costoso. Aquí tu obra es digital: cero inventario, cero inversión, disponible al instante en todo el país — y el mundo. Tus lectores la reciben en PDF y en EPUB, compatible con Kindle y todos los e-readers.
70% de cada venta es tuyo (80% para autores fundadores) — y cada mes te transferimos tus ganancias por Yappy o PayPal. Amazon retiene 30–65%; las librerías en consignación, 40–50%.
Yappy, tarjeta o PayPal — sin cuentas extranjeras ni trámites raros. La barrera entre tu libro y tu lector desaparece.
Cada título recibe su página de venta y un book-tráiler básico para tus redes. ¿Quieres más? Video del autor — o tu historia animada en 3D, al estilo Yoya & Leo: servicios opcionales, previa consulta y con cotización aparte. Producción propia de nuestro equipo.
Sin exclusividad y sin letra pequeña: conservas todos los derechos de tu obra y puedes venderla donde quieras, cuando quieras.
Publicas en días, no en meses. Soporte humano, en español, de gente que vive aquí — y una colección curada que pone la cultura panameña al frente.
Eso es todo. Del resto — página, pagos, entrega — nos encargamos nosotros.
Eso sí: nuestro comité editorial decide qué obra entra en la colección — por calidad y por espíritu.
También publican autores internacionales, siempre que su historia lleve a Panamá en el corazón.
🎬 Sobre los videos: el book-tráiler básico está incluido. La producción de un video del autor o de una historia animada en 3D es opcional y se realiza únicamente previa consulta, con una cotización aparte según el alcance de cada proyecto.
🌐 ¿Quieres ir más allá? También creamos tu propia plataforma de autor: tu sitio web con tu dominio, tus videos, tu tienda — y pagos por Yappy, tarjeta y PayPal, como los mundos de Yoya & Leo. Servicio premium, previa consulta.
Las obras que el comité incorpora a la colección llevan el sello editorial de Letras del Istmo en la portada de su edición digital. No es una certificación oficial ni la otorga ningún organismo externo: es nuestra palabra. Significa que el comité leyó la obra completa y decidió publicarla — por su calidad y por su espíritu. Lo llevan únicamente las obras que pasaron esa lectura, no todas las que se postulan.
El autor conserva el sello mientras su libro forme parte de la colección, y puede usarlo libremente en sus redes, en sus presentaciones y en su material de promoción. Si prefiere que su portada quede sin él, basta con decirlo.
Letras del Istmo publica obras panameñas de géneros y convicciones distintas: literatura infantil, narrativa, gastronomía, obras técnicas y educativas, ensayo y pensamiento religioso.
Las ideas, opiniones y creencias expresadas en cada obra son de su autor. No representan una posición de la editorial, y publicar un libro no significa que suscribamos lo que dice. Nuestro sello certifica una sola cosa: que el comité leyó la obra completa y decidió publicarla.
El artículo 37 de la Constitución establece que toda persona puede emitir libremente su pensamiento «sin sujeción a censura previa». Una editorial no es el Estado y no censura a nadie: solo decide qué publica ella misma. Pero ese es el espíritu que nos guía. Una editorial pequeña de un país pequeño tiene una obligación sencilla: dejar hablar. Un catálogo donde todos los libros piensan igual no es un catálogo, es un panfleto.
Nuestros límites son cuatro, y son los únicos. No publicamos obras que:
Ninguno de estos cuatro límites es ideológico, y no vamos a añadir un quinto que lo sea. No rechazamos una obra por la posición que defiende, por incómoda que pueda resultarnos. Dentro de esos límites, cada autor escribe lo que piensa — y nosotros lo defendemos.
Son unos minutos. El comité revisa las postulaciones en el orden en que llegan y responde en un plazo de hasta dos semanas.